EL APOCALIPSIS EN LA ABADÍA DE LA ROSA (NULLA ROSA EST)

EL APOCALIPSIS EN LA ABADÍA DE LA ROSA (NULLA ROSA EST)



Rodrigo Lombana Riaño*

Cada libro escrito por ese hombre ha destruido una parte del saber que la cristiandad había acumulado a lo largo de los siglos.

Umberto Eco

RESUMEN

Entender la palabra como creadora de sentido y otorgadora de existencia, hace que la relación entre Dios y Verbo se comprenda desde el Evangelio según San Juan. En el presente artículo, mostramos cómo el texto de Umberto Eco, El nombre de la rosa, se encuentra estructurado a partir del Apocalipsis según San Juan. Asimismo se indica cómo, a través de una serie de indicios tenues, el espacio y los actantes ponen al descubierto una sucesión de informaciones sutiles de la obra, que nos llevan a entender, como nos lo hace notar Jaime Villa Valencia, que "El nombre de la rosa recoge en un alarde de erudición y elegancia la más rica tradición de la novela policiaca, el relato cifrado y el cuento gótico"1.

Por otra parte, las horas canónicas nos van dando un sentido de temporalidad, que se rige entre los maitines y las completas. Este elemento nos sugiere una linealidad temporal y la manera como la diégesis se va desarrollando en la obra tanto de manera espacial como temporal.

PALABRAS CLAVES: El nombre de la rosa, novela policiaca, relato cifrado, cuento gótico, temporalidad, linealidad temporal, diégesis.


ABSTRACT

Understanding word as a creator of meaning and life-giving, makes the relationship between God and verb be compithend from the Gospel of John. In this paper, we show how the text of Umberto Eco, The Name of the Rose, is structured from the Apocalypse of John. It also shows how, through a series of subtle clues, actants and space trigger off succession of information of the work, which lead us to understand, as Jaime Villa Valencia notes The name of the Rose Dick up in a display of erudition and elegance the richest tradition of the detective story, the encoded story and gothic tale. On the other hand, the canonical hours are giving us a sense of temporality, which is governed between matins and completes. This element suggests a linear time and how the diegesis unfolds in the work both spatially and temporally.

KEY WORDS:The name of the rose, detective story, a story encoded, gothic tale, seasonality, temporal linearity, diegesis.

El lenguaje escrito y la lectura no consisten en un cambio de los contenidos escolares; consisten en un cambio de la cultura escolar dominante que incluye las concepciones que suscitan el cómo se aprende y por tanto, el cómo se enseña, además de cómo se maneja la comunicación y la participación en el aula y en la escuela. (Rincón, 2001).

NULLA ROSA EST

El título de la novela nos da un sentido de plenitud, de creación, donde, como nos lo recuerda Heidegger: "la palabra esencial, nombra con esta denominación, por primera vez, al ente por lo que es y así es conocido como ente"2.

Umberto Eco da importancia al nombramiento, ya que el nombrar al ente es la manera de darle vida. De allí que en el prólogo de cuenta de ese comienzo, de esa vida que se da a través del verbo. Este génesis, que nos recuerda al versículo bíblico: "En el principio era el Verbo y el Verbo era en Dios, y el Verbo era Dios"3 del Evangelio según San Juan, da la relación entre Dios y el Verbo, con lo cual nada podría existir sin ser nombrado, ya que Dios da vida y esencia a las cosas a través de la Palabra.

A su vez, Abelardo usaba el enunciado Nulla rosa est para "mostrar que el lenguaje puede hablar tanto de las cosas desaparecidas como de las inexistentes"4 . Lo efímero de la rosa desaparece, ya que la esencia, lo primordial se guarda en lenguaje y, en sí, en su Nombre. Es la palabra, el nombramiento y el verbo divino, donde la ciencia y la fe se unen para descifrar un mensaje, un mensaje que desvanece lo inesencial dejando sólo lo permanente en el Verbo.

La obra aristotélica -La comedia- se convierte de este modo en la provocadora de la desmesura, de la hybris de sus lectores. Es así como la palabra del filósofo más influyente en la Edad Media es destinada al ocultamiento. De allí que el lector se convierte en víctima del deseo de saber y, por ende, son envenenados.

La desmesura en la abadía benedictina es la causa de la venida del apocalipsis. Asimismo, el título de cada capítulo está determinado según el día, se organiza en siete días, los cuales corresponden a la misma distribución del Apocalipsis de San Juan: siete mensajes a las iglesias, las siete trompetas, etc. El Apocalipsis se convierte en el libro que dará las pautas para la ejecución de los asesinatos, una relación que se encuentra sujeta a una idea de pensamiento y a una finalidad del asesino.

EL APOCALIPSIS EN LA ABADÍA DE LA ROSA

Primer Día: iglesia de Éfeso

   La primera lexía es determinada por los actantes: Guillermo, Adso, Abbone, Jorge y Severino, los cuales se reúnen por la muerte de Adelmo. Esta muerte nos da la primera relación de la novela con el Apocalipsis.

Ablandado por la nieve que primero se había fundido y después se había congelado formando duras láminas de hielo, el cuerpo había sido descubierto al pie del despeñadero, desgarrado por las rocas contra las que se había golpeado5.

   El lugar donde se encuentra el cuerpo de Adelmo es concorde con el que se nos relata en el Apocalipsis, un lugar con hielo y sangre. De este modo, podemos decir que la lexía del primer día se relaciona con la primera trompeta del Apocalipsis, la muerte de Adelmo es el punto de unión para que se dé la relación de cada uno de los actantes y de los textos. El espacio está interrelacionado de una manera tácita entre el texto bíblico y el literario, dando de esta manera un elemento intertextual que predomina en la obra.

La metatextualidad no sólo se da con la referencia de las siete trompetas sino también con los mensajes a las iglesias. Es así como observamos el reclamo realizado por el ángel a la iglesia de Éfeso -la pérdida del primer amor-, el cual plantea como el primer síndrome el olvido de la importancia de su trabajo y el porqué lo hacen, es la suplantación del primer amor –en este caso sería el de Dios– por el saber.

De este modo, al ubicar la novela en una abadía benedictina, está condicionada a que en esta congregación la idea de trabajar y orar se vea reflejada en su máxima Ora et Labora. Es por ello por lo que las muertes que se dan en el libro se encuentran en las horas de ocio, la noche, donde el escribano no se encuentra trabajando y se puede dedicar a saciar sus horas de ocio.

Segundo Día: Mensaje a la iglesia de Esmirna

   El comienzo del segundo día va a determinar el principio de los días siguientes en la novela; es decir, se empiezan los capítulos con el relato de un suceso sangriento o la muerte de algún personaje. Es necesario hacer la aclaración de que uno de los días que se exceptúa o cambia esa estructura es el quinto, el cual inicia con la discusión sobre la pobreza.

El abstract que se nos da en los maitines del segundo día, hace referencia a la muerte de Venancio de Salvamec, hallado inmerso en una tina. Por tal motivo más adelante vemos como el

Abad ordenó que extrajeran el cadáver del liquido infame (...)

Vacilando, los porquerizos se acercaron al borde y, no sin mancharse, extrajeron la pobre cosa sanguinolenta6.

   La forma como fue descubierto el cadáver es análoga a la dada en la segunda trompeta, donde el "segundo ángel tocó la trompeta y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre" (San Juan, 1146). De este modo, la manera como se producen las expiraciones está siguiendo un parámetro o linealidad ya conocida.

   A su vez, podemos encontrar una similitud con el mensaje que realiza el Ángel a Esmirna, a quién se le reclama la blasfemia que comete al decir que es pobre y saber que es rica. Así, en esta abadía benedictina se comete una de las faltas que se les imputan a los templos del Apocalipsis. Las riquezas eran abundantes y se encontraban en los objetos sagrados, lo cual nos lleva a advertir la riqueza de la abadía.

   El dictamen divino se puede interpretar, a su vez, como la crítica del ocultamiento del saber, el cual desde el punto de vista simbólico, al estar estructurada la biblioteca en forma de laberinto7 no permite el conocimiento de dicha riqueza, con lo cual se convierte en un mundo hermético.

   Por otro lado, la destrucción de las lentes de Guillermo es la manera para imposibilitarlo, ya que al no poder ubicarse en el laberinto, a su vez, no podría descifrar el mensaje escrito en nigromante. De allí que Guillermo nos diga: "[…] ha oído lo que dije sobre estas notas, ha comprendido que eran importantes, ha pensado que sin las lentes no podría descifrarlas y sabe muy bien que no confiaré en nadie para mostrarlas" (Eco, 169). Ese acto se vuelve necesario para encubrir el mensaje, un mensaje que se encuentra encriptado para la mayoría y que tiene como receptor un sujeto específico y culto, el cual debía ser neutralizado.

Tercer día: Iglesia de Pérgamo

Inicia con el anuncio acerca de que algo le sucedió a Berengario. El abstract del tercer día nos dice: "Donde se encuentra un paño manchado de sangre en la celda del desaparecido Berengario, y eso es todo" (Eco, 185). La sangre significaría sacrificio, esa entrega está determinada por el desciframiento del misterio, o por el encuentro de ese saber oculto que encierra la biblioteca.

Tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezos ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación
.

Y también retienes a los que retienen la doctrina de los nicolaitas, la que yo aborrezco. (San Juan,1142).

   Este día es la afirmación de la herejía, la mayoría de los actantes que lo preceden son considerados herejes y se ocultan en la abadía. Por consiguiente, Salvatore, Fray Dulcino, y Adso (por haber cometido el pecado de la lujuria), hacen que se descubran serias faltas contra la institución y contra Dios.

Entonces cuando dijo Ubertino que la misma naturaleza humana con sus complejas operaciones, se aplica tanto al amor del bien como al amor del mal, intentó convencerlo de la identidad de dicha naturaleza humana. (Eco, 202).

   La analogía con el mensaje de Pérgamo se halla en el vínculo con una de las corrientes de la Edad Media: los nomalistas8 y, para ser más exactos, con Nicolas de Autrecort 9 . La postura que nos plantea Ubertino está dada a través del escepticismo, donde las dos tesis se encuentran enmarcadas en un sentido donde prevalece el individuo más no lo universal, que es el caso de la escuela tomista.

   En la historia de Fray Dulcino observamos que el personaje de la mujer es esencial en la narración, ya que prepara al lector para lo que acontecerá más adelante. La manera como Ubertino advierte a Adso de los males de la mujer diciéndole: "...porque no olvides que a través de la mujer penetra el diablo en el corazón del hombre" (Eco, 231), nos da esa visión de demonio que se le impone a la mujer, por ser ella la portadora del mal. En contraposición a estas ideas de Ubertino encontramos las intervenciones de Guillermo, en las cuales la imagen de la mujer pierde su estado de maldad, al postular que Dios no puede crear un ser sin dotarlo con alguna virtud.

   Las trompetas se vuelven a escuchar, a la última hora se nos muestra un cadáver, en este caso el de Berengario, del cual ya se nos había dado un indicio de lo que le había pasado: "Pero, cuando iluminamos desde arriba, vislumbramos en el fondo, exánime, un cuerpo humano, desnudo. Lentamente, lo sacamos del agua: era Berengario" (Eco, 262).

   De allí que en el capítulo se vea una relación con el mensaje a la iglesia de Pérgamo, el cual está enmarcado en la reclamación de acoger a los que imparten la doctrina de Balaam, que en el libro serían el monje nominalista y los otros herejes.

Cuarto día: iglesia de Tiatira

La visión de este día está enfocada sobre todo en la mujer, ya que al ser confesada la vida de Salvatore y el cillerero podemos decir que la relación de ellos con Fray Dulcino, quien es tomado como el representante de la herejía, nos lleva a pensar que también participaron en las relaciones lujuriosas que se tenían en esa congregación.

...esa mujer Jezabel, que se dice profetiza, enseña y seduce a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos (San Juan, 1142).

   De este modo, en el capítulo, el actante más importante es la mujer, ya que con ella podemos observar la relación del texto con las revelaciones realizadas por el ángel a la iglesia de Tiatira.

Quinto día: iglesia de Sardis

   Se rompe la continuidad del inicio de los capítulos, ya que se elimina el comienzo con un cadáver o el encuentro de sangre en algún lugar. Ello hace que el capítulo se distinga de los otros, pero esa distinción demarca, al igual que el primer día, un inicio, es el preámbulo del desciframiento de los enigmas.

Se vigilante, y afirma las otras cosas que estas por morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. (San Juan, 1143).

   Al hacer Guillermo las reflexiones acerca de los diferentes tipos de lujuria, establece esa unión entre el ocultamiento y la herejía.

Venció –me dijo Guillermo– es víctima de una gran lujuria, que no es la de Berengario ni la del cillerero, sino la de muchos estudiosos, la lujuria del saber (Eco, 403).

   Así, todo empieza a cohesionarse, el saber puede producir lujuria y por consiguiente estar vinculado con la herejía, la cual se puede decir que es la misma que se le impone a la mujer, al cillerero, etc., ya que se rige por el placer, mas no por dar esas obras a Dios y poner aquéllas a su servicio.

Sexto Día: Cien escorpiones

   Se retoma el inicio dado en los días anteriores (exceptuando el quinto), la muerte de algún monje o un suceso de sangre se hacen presentes, en este caso se da la del bibliotecario quien se desmaya y muere.

   Lo onírico y, por ende, el inconsciente, nos muestra otro de los elementos que en la obra se presentan como reveladores. El sueño profetiza, da respuestas a través de símbolos que deben ser interpretados; con ello, por medio de la interpretación, el racionalismo actúa para explicar el sueño, dándole de esta manera un sentido lógico. De allí que podamos leer lo siguiente: "Tu sueño me parece revelador porque coincide con una de mis hipótesis" (Eco, 447). El sueño sirve como base para descubrir o revelar aquello que no se podía ver y, de este modo, poder conseguir que lo oculto salga a la luz, pero esa revelación se da en lo onírico.

   El sueño ayuda al desciframiento de la duda que se tenía, esa duda que al investigador no le permitía seguir, ya que paraba todo intento de hacerlo. Por consiguiente, se puede decir que el sueño de Adso, y si se conoce la veracidad o la ayuda que pueden otorgar algunos sueños, es la forma como el autor mezcla ese mundo racional y el irracional, y así poder dar ese sentido de complementario.

Séptimo Día: Mensaje a Laodicea

   El día del fin del micro-cosmos, donde cada elemento se une para dar un veredicto, para llegar a la verdad, a esa verdad que puede ser una gnosis, la cual cada vez que se cree que se ha descubierto ella ya se ha desplazado a otro lugar. La comedia de Aristóteles siempre va a ser ocultada o desplazada de un lugar a otro o de un estado a otro.

¿Y el Abad? -Preguntó Guillermo- ¿Es él quien se agita en la escalera? (...)

¿Aún está vivo? Creía que ya se le había acabado el aire (Eco, 477).

   Ahora, sin dejar a un lado esta cita, podemos observar el mensaje que se le realiza a la iglesia de Laodicea, para poder descifrar una de las posibles visiones del texto.

Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo (San Juan, 1143).

   Así, ese ciego es Jorge, el cual creía que su saber se debía encubrir al igual que La comedia, pero desconocía que ese conocimiento que le dio un estatus importante en la biblioteca era el que iba a causar su pobreza. Por ocultar el saber perdió hasta su propia vida. Es por ello, por lo que Jorge es el ser que representa la herejía, por su lujuria de saber, por ocultar una de las obras del filósofo griego más sobresaliente en el Medioevo, Aristóteles.

Porque era del Filósofo. Cada libro escrito por ese hombre ha destruido una parte del saber que la cristiandad había acumulado a lo largo de los siglos. (Eco, 486).

   De este modo, se justifica en su deber de proteger la biblioteca, lo cual llevaría a su absolución, pero lo que él no sabía era que en realidad estaba actuando del lado equivocado, del lado del pecado, ya que su desventurada vida la ha llevado a cabo sólo por desaparecer el libro ante los ojos de todos. Una obra donde la risa es un aliciente, una forma de catarsis; por ello, recordamos las palabras de Guillermo:

... no logro convencerme de que Dios haya querido introducir en la creación un ser tan inmundo sin dotarlo al mismo tiempo de virtud (Eco, 258).

   Igualmente, en el último folio, nos muestra que la abadía quedó incinerada, que ardió tres días y tres noches y al final quedó sola, no se salvó nada de aquella sabiduría que contenía las paredes de su biblioteca; toda lujuria de saber, de las riquezas, entre otras, quedaron calcinadas en el Apocalipsis de aquella abadía benedictina.

BIBLIOGRAFÍA

BEUCHOT, Mauricio (1994). El espíritu filosófico Medieval. México: Universidad Nacional Autónoma de México.

CIRLOT, Juan (1997). Diccionario de símbolos. España: Ediciones Siruela.

ECO, Umberto (1983). Apostillas a El Nombre de la Rosa. Barcelona: Círculo de Lectores.

- - - - - - - - (1988). El Nombre de la Rosa. Colombia: Círculo de lectores..

FREUD, Sigmund (1984). Esquema del psicoanálisis. Buenos Aires: Editorial Paidos.

HEIDEGGER, Martín (1992). Holderling y la esencia de la poesía. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.

RODRÍGUEZ, Cecilia. "El 007 de la teología". En: Lecturas Dominicales.

SANTA BIBLIA (1960). Sociedades Bíblicas de América Latina.

VILLA VALENCIA, Jaime. "La abadía y el apocalipsis". En: Magazín Dominical.

*Rodrigo Lombana Riaño. Profesional en Estudios Literarios de la Universidad Javeriana de Colombia. A su vez, tiene el Grado de Salamanca y el Diploma de Estudios Avanzados otorgados por la Universidad de Salamanca – España. Actualmente realiza el doctorado en Vanguardia y posvanguardia en España e Hispanoamérica en la Universidad de Salamanca – España.

1Villa Valencia, Jaime. "La abadía y el apocalipsis". En Magazín dominical. Pág. 14.

2.Heidegger, Martín. (1992) Holderling y la esencia de la poesía. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, Pág. 6.

3.Eco, Umberto. (1988) El Nombre de la Rosa. Colombia: Círculo de lectores, Pág. 17.

4.Eco, Umberto. (1983) Apostillas a El Nombre de la Rosa. Barcelona: Círculo de Lectores, Pág. 7.

5.Ibidem. Pág. 38.

6.Eco, Op.Cit. Pág. 112.

7.Mircea Eliade nos recuerda que la "misión del laberinto era defender el centro".

8.Los nominalistas eran un grupo de monjes escépticos que iban en contra del realismo ontológico, es así como el "nomalismo se enfrentaba al realismo y recalcaba las condiciones de lo individual (como contrapuestas a las de lo universal, que no admitía)" (Beuchot, 80).

9.Es necesario decir que los nominalistas y sus conceptos varían, por eso debemos aclarar que Autrecourt "pone en duda ese conocimiento de las realidades individuales exteriores. No admite que tengamos un conocimiento evidente de las cosas singulares externas a la mente. Todo conocimiento evidente será para él de lo inmanente al espíritu de lo que se conoce interiormente". Beuchot, Pág. 83.

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.