LA POESÍA DE RAFAEL CADENAS Y LA SOBREVIVENCIA DE LA LITERATURA

LA POESÍA DE RAFAEL CADENAS Y LA SOBREVIVENCIA DE LA LITERATURA

Raymond L. Williams*

RESUMEN

El presente artículo destaca tres aspectos básicos: 1). El no reconocimiento de la labor literaria de narradores y poetas venezolanos y colombianos como Salvador Garmendia, Adriano González, Ramón Illan Bacca, Roberto Burgos y Andrés Caicedo, y en especial, del ensayista y poeta venezolano Rafael Cadenas, quien, sin ser el caso de sus coterráneos aquí nombrados (aislados en Venezuela), tampoco ha recibido el reconocimiento merecido, a pesar de que su obra ha sido leída en América Latina por un gran público lector. 2). Los nexos en temas y el estilo o tratamiento de la poesía de Cadenas con algunos poetas ingleses, y en las estrategias poéticas de este escritor con las de ciertos novelistas que han desarrollado una labor literaria semejante como Sarduy, Garmendia, García Márquez y Rulfo. 3). Las relaciones entre literatura y tecnología, sobre las que destaca el triunfo de la literatura, su sobrevivencia ante la brevedad de lo visual, de la tecnología del cine y otros medios electrónicos.

PALABRAS CLAVES:no reconocimiento, labor literaria, temas, estilo, estrategias, literatura, tecnología, Rafael Cadenas.

ABSTRACT

This article highlights three basic aspects: 1). The non-recognition of the literary work of storytellers and Venezuelan and colombian poets as Salvador Garmendia, Adriano González, Ramón IllanBacca, Roberto Burgos and Andrés Caicedo, and especially, of the venezuelan essayist and poet Rafael Cadenas, who, not being the case of his countrymen here (isolated in Venezuela), has not received the deserved recognition, although his work has been read in Latin America by a wide public. 2). Links on issues and style or of Cadena's poetry treatment with some english poets, and poetic strategies of this writer with certain novelists who have developed a similar literary work such as Sarduy, Garmendia, García Márquez, Rulfo. 3). The relationship between literature and technology, most no tably the triumph of literature, its survival to the brevity of the visual, the technology of cinema and other electronic media.

KEYWORDS: non-recoonition, literary work, themes, style, strategies, literature, tecnology, Rafael Cadenas.

La literatura venezolana viaja poco y viaja mal, según un crítico oriundo de dicha nación, Gustavo Guerrero (1). Efectivamente, escritores de la talla del novelista venezolano Salvador Garmendia, que nunca fue invitado a las festividades del Boom y el narrador Adriano González León, que nunca ha recibido el reconocimiento que ha merecido fuera de su país de nacimiento, parecen confirmar la afirmación del crítico venezolano. (Garmendia y González León, como los colombianos Ramón Illan Bacca, Roberto Burgos y Andrés Caicedo, nunca han recibido el reconocimiento merecido). A primera vista, así parece ser el caso del poeta y ensayista Rafael Cadenas, uno de los máximos exponentes del arte poético en las letras hispánicas en lo que va del siglo XXI, pero cuya obra nace en el Siglo XX.

Lo que parece ser el castigo de escribir aisladamente en Venezuela, no obstante, no ha sido exactamente el caso de Cadenas, tal vez por dos razones.Por una parte, Cadenas ha tenido lectores jóvenes por toda América Latina, como han afirmado lectores y críticos tan informados como el mexicano Vicente Quirarte (refiriéndose al caso mexicano) y el colombiano Darío Jaramillo Agudelo (hablando del continente Sudamericano), ambos miembros del jurado del Premio Juan Rulfo (Premio FIL) de 2009 en México. Por otra parte, el acto de otorgar el Premio FIL en Lenguas Romances de 2009 en Guadalajara era un reconocimiento internacional que raras veces han recibido autores venezolanos.

Para demostrar esta hipótesis se tienen en cuenta, entre otros elementos teóricoslas reflexiones más importantes de José Luis Romero (1976), aparecidas en su libro Latinoamérica: Las ciudades y las ideas.

En este sentido, el análisis de tipo textual se dirige específicamente hacia la manera como se "refractan"  (Bourdieu : 1995:334) las visiones sobre el fenómeno de la Modernidad en dos obras de naturaleza estética. Y para sustentar dichas interpretaciones textuales son importantes los aportes lingüísticos de Émile Benveniste(1981). De la misma manera, para situar las visiones axiológicas de los autores ya nombrados, se desarrollan, en un apartado especial, las reflexiones básicas de Pierre Bourdieu (1995); en  particular, las conceptualizaciones siguientes: Posición, Toma de Posición.

LA VOZ CRÍTICA

No tengo discrepancias con esas observaciones por parte de la crítica y me parece admirable el proyecto poético de Cadenas. Este poeta se puede comparar con algunos de los poetas más “puros” de lengua inglesa que admiro, como lo son poetas tan dispersos y variados como John Donne, E.E. Cummings y Allen Ginsberg. El más complejo de los tres, sin lugar a dudas, es Donne; pero este inglés fue quien definió la poesía simplemente como “las mejores palabras en el mejor orden” (the best words in the best order) muy en consonancia con el espíritu de Cadenas.  Desnudando la poesía a su esencia pura, fue E.E. Cummings, el autor que desnudó algunos poemas a la brevedad y la pureza de su poema que decía “candy is dandy/but liquor is quicker”.  Y en cuanto a Allen Ginsberg, comparte con Cadenas cierta espiritualidad con bases en el budismo. Guerrero, en cambio, hace comparaciones entre Cadenas y poetas como Valente, Varela, Clar, Jaccottet y Celan. Lo que me interesa en este breve ensayo, sin embargo, no es comparar a Cadenas con poetas, sino analizar sus estrategias poéticas y temas con los de ciertos novelistas que a mi parecer han llevado a cabo una labor lite raria parecida a la del poeta venezolano: Sarduy, Garmendia, García Márquez y Rulfo.

POESÍA Y NARRATIVA

Antes de entrar en el análisis de las estrategias narrativas de algunos novelistas, siento la necesidad de señalar un interés en común entre Cadenas, Sarduy y varios escritores de los años setenta: el budismo. Ninguno de los dos desarrolla a fondo con- ceptos budistas directamente; Cobra (1972) es más bien una parodia juguetona del budismo, y la poesía de la época de Intemperie (1977) y Memorial (1977) es, a su vez, vagamente taoísta y budista.   Poemas como “Temprano”, “Carro por puesto” y “Deseo” son poesía de lo inmediato y del ahora, así que llevan resonancias del budismo Zen.

Sin referirse tan directamente al budismo como Sarduy, Cadenas lleva a cabo una búsqueda de la espiritualidad terrenal a partir de la producción de poemas de índole mística.  El poeta ha explicado sus intereses espirituales de la siguiente forma: “Hoy, con la ausencia de Dios, la poesía pareciera convertirse en una misteriosa conservadora y guardadora de los misterios de la vida y de la muerte”(4). En varios poemas de Intemperie y del Memorial, “Insomnio”, “Postergaciones” e  “Inmediaciones” se ve el afán místico del poeta.

Ahora bien, en lo que se refiere a la narrativa de Garmendia, García Márquez y Rulfo, veo comparaciones de interés entre la poesía temprana de Cadenas y la narrativa temprana de Garmendia y García Márquez. Me refiero específicamente a obras como Los pequeños seres (1959) de Garm end ia y  La hojarasca  (1955) de García  Márquez.   En  estas  novelas , Garmendia y García Márquez experimentaron con lo que era, en aquel momento, un lenguaje libre de la retórica tradicional, con énfasis en la sencillez lingüística y un mínimo de palabras.  Antes de Los pequeños seres, pocas veces en la narrativa hispanoamericana antes de los años cincuenta se había visto una narrativa tan parca y tan próxima al   mundo cotidiano de los objetos.   Tanto Garmendia como García Márquez privilegiaban los objetos por encima de la psicología o las descripciones emotivas.  En el poema “Al despertar”, Cadenas procede de una manera semejante, enfatizando en objetos cotidianos e inmediatos:

“Al despertar”

¿Qué sé yo de razones?

Mi pensamiento es esta mañana que se eleva

Sobre la ondulación del cerro, La niebla que envuelve Algunos pájaros
La bulla del mercado, los gavilanes que todavía
Se acercan a esta orilla de la ciudad, La taza de café
Antes de salir a la calle
Cuando todavía no estoy conmigo.

En este poema, objetos como “cerro”, “niebla”, “pájaros”, “mercado”, “gavilanes”, “orilla”, “ciudad”, “taza”, “calle”, pertenecen a la esencia de su mundo poético. Creer en objetos del mundo cercano es una comprensión budista del mundo y una aceptación de un universo sin una entidad superior, un dios.  El mundo ficticio de García Márquez en La hojarasca consiste en una serie de objetos que revelan un mundo en decadencia. Por ejemplo, esta novela abre con la descripción de objetos que son desperdicios humanos y materiales. Y el primer narrador describe detalladamente sólo el mundo exterior que ve, como los detalles físicos de un cadáver.

CADENAS y VARGAS LLOSA : RESPUESTAS AL INTERNET

Desde hace más de un siglo se anuncia, año tras año, la muerte de la novela, el fracaso financiero que es publicar la poesía y la supuesta irrelevancia cada vez mayor de la poesía. Desde los ensayos de Walter Benjamín, se viene anunciando la muerte de la palabra escrita a favor de lo visual, a favor de la tecnología del cine y de otros medios posteriores.

Desde los años veinte, distintos autores intentan incorporar la nueva tecnología a la literatura, como es el caso del poeta chileno Vicente Huidobro, que publicó una “novela fílmica” bajo el título de Mío Cid Campeador (1929). También se interesó Adolfo Bioy Casares en los nexos entre literatura y tecnología en su novela La invención de Morel (1939). Frente a los medios  masivos de  comunicación y el interneta pesar de los nexos obvios entre la literatura y la tecnología de principios del siglo XX- la literatura parece ser, según muchos críticos, cada vez menos importante en el mundo globalizado. Una respuesta ante las declaraciones sobre los rumbos moribundos de la literatura en años recientes es la poesía (en otros ensayos y en un libro en preparación arguyo que otra respuesta ante el internet y el mundo globalizado es la novela épica). En algunos de los espacios menos pensados — como fábricas en los Estados Unidos donde los obreros escriben en talleres de poesía y jóvenes en pueblos latinoamericanos que escriben poemas en talleres en todo el continente — la poesía no sólo sobrevive sino que florece más que nunca, desde Buenos Aires hasta Los Ángeles.  Y en cuanto a la supuesta “muerte de la novela” anunciada desde principios de siglo, la publicación continua de obras tan largas pero ampliamente leídas, como las novelas largas El sueño del celta (2010) de Vargas Llosa y El mundo ficticio de Rulfo,en cambio, significa un universo con un dios cristiano y todo un aparato católico mexicano para tratar cuestiones como el pecado, la muerte, el infierno, etcétera. Sin embargo, la narrativa de Rulfo, semejante a la de Garmendia y García Márquez, configura un lenguaje mínimo y sin retórica. Efectivamente, Pedro Páramo es una obra de lenguaje fundamentalmente sencillo.

CADENAS y VARGAS LLOSA : RESPUESTAS AL INTERNET

Desde hace más de un siglo se anuncia, año tras año, la muerte de la novela, el fracaso financiero que es publicar la poesía y la supuesta irrelevancia cada vez mayor de la poesía. Desde los ensayos de Walter Benjamín, se viene anunciando la muerte de la palabra escrita a favor de lo visual, a favor de la tecnología del cine y de otros medios posteriores.

Desde los años veinte, distintos autores intentan incorporar la nueva tecnología a la literatura, como es el caso del poeta chileno Vicente Huidobro, que publicó una “novela fílmica” bajo el título de Mío Cid Campeador (1929). También se interesó Adolfo Bioy Casares en los nexos entre literatura y tecnología en su novela La invención de Morel (1939). Frente a los medios  masivos de comunicación y el internet —a pesar de los nexos obvios entre la literatura y la tecnología de principios del siglo XX- la literatura parece ser, según muchos críticos, cada vez menos importante en el mundo globalizado. Una respuesta ante las declaraciones sobre los rumbos moribundos de la literatura en años recientes es la poesía (en otros ensayos y en un libro en preparación arguyo que otra respuesta ante el internet y el mundo globalizado  es la novela épica). En algunos de los espacios menos pensados — como fábricas en los Estados Unidos donde los obreros escriben en talleres de poesía y jóvenes en pueblos latinoamericanos que escriben poemas en talleres en todo el continente —la poesía no sólo sobrevive sino que florece más que nunca, desde Buenos Aires hasta Los Ángeles.  Y en cuanto a la supuesta “muerte de la novela” anunciada desde principios de siglo, la publicación continua de obras tan largas pero ampliamente leídas, como las novelas largas El sueño del celta (2010) de Vargas Llosa y 2666 (2004) de Roberto Bolaño confirman la vitalidad de la novela como género y la obra épica como respuesta a la brevedad del email y la mayoría de lo que leemos electrónicamente.  El Premio FIL de Lite- ratura de 2009 es un reconocimiento y reafirmación del papel central de la poesía y la literatura en general en la sociedad contemporánea, todavía, a comienzos del siglo XXI. Si la publicación de Ficciones de Borges en 1944 fue una reafirmación del derecho a la invención literaria en Améri- ca Latina, el premio de Cadenas en 2009 es un antecedente clave en la reafirmación por parte del comité Nobel de la vigencia de la gran novela épica—como Conversación en La Catedral, La guerra del fin del mundo y La fiesta del Chivo de Vargas Llosa. Si para el mundo hispánico es un premio para la lengua española, en otras partes es un premio para los novelistas de la gran obra épica.  Rafael Cadenas, como Borges a mediados del siglo pasado, como García Márquez durante el Boom y como Varg as   L lo sa   en   2010,   reaf ir ma   l a sobrevivencia de la literatura.

NOTAS

  1. Gustavo Guerrero, La religion del vacío y otros ensayos. México: Fondo de Cultura, 2002, Página 105.
  2. Julio Ortega, "Rafael Cadenas: una nota introductoria". Material de lectura. México: UNAM, 1995, Página 5.
  3. Gustavo Guerrero, "Rafael Cadenas: en busca de una espiritualidad terrena", en La religión del vacío y otros ensayos, Páginas 54-67.
  4. Ibid, Página 59.

BIBLIOGRAFÍA

GUERRERO, Gustavo. (2002) La religión del vacío y otros ensayos. México: Fondo de Cultura Económica.

_ _ _ _ _ _ _ _(S.A.). “Rafael Cadenas: en busca de una espiritualidad terrena,” en La religión del vacío y otros ensayos, México: Fondo de Cultura Económica.

ORTEGA, Julio. (1995) “Rafael Cadenas: una nota introductoria,”Material de lectura. México: UNAM.

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